¿Cómo enamorar con la imagen corporativa de tu empresa?

¿Cómo enamorar con la imagen corporativa de tu empresa?

Las razones que pueden convertir tu negocio en todo un éxito son muchas: la constancia de tu trabajo, la calidad de tus servicios, el cuidado que pongas en mimar al cliente cada día… Pero si quieres explotar al cien por cien ese buen hacer y llegar lo más lejos posible, necesitas un ingrediente más: ¡la mejor imagen corporativa! Y es que, por mucho que lo más importante esté en el interior del envoltorio, siempre es más sencillo que nos fijemos en una marca si ésta se nos muestra en todo su esplendor y logra conectar con nosotros. Ello implica no sólo que tu imagen corporativa sea ‘bonita’: se trata de que diga todo sobre tu negocio, que transmita sus valores y su filosofía, que lo resuma y que otorgue al conjunto una personalidad propia y única. En resumidas cuentas, el objetivo es provocar en tus clientes potenciales ese ‘no sé qué’ que consiga enamorarlos perdidamente. ¿Quieres saber cómo conseguirlo?

Cuestión de ‘flechazo’

Antes de lanzarte a diseñar  -o renovar- la imagen corporativa de tu empresa, debes tener en cuenta que la forma en que ésta impactará en los consumidores es muy explosiva: tardamos una media de 7 segundos en elegir un producto en función de su imagen y nos guiamos por parámetros casi inconscientes, como la familiaridad, la asociación con ideas o emociones conocidas, o la identificación inmediata si se trata de marcas notorias. En definitiva, nos movemos por auténticos ‘flechazos’.

Esa primera criba es la que debes pasar con éxito para atraer al cliente y posicionarte por delante de tus competidores. Una vez hayas captado su atención, tocará convencerle del todo con la calidad de tus servicios.

Eso sí, ten en cuenta que la imagen es solo una parte de toda la identidad corporativa de tu empresa, y que ésta debe ser coherente en conjunto para que funcione a la perfección. Hablamos de definir la personalidad de tu empresa, y ello implica no sólo un buen desarrollo de diseño creativo o un buen logotipo, sino generar una imagen mental clara en el usuario.

Hoy en día la apuesta absoluta en este ámbito es el ‘branding emocional’, que busca precisamente lograr ese enamoramiento del cliente. Además, los valores que defienda la empresa son cada vez más importantes: el respeto al medioambiente, una política laboral digna, el uso de materia prima sostenible… entran cada vez más en la ecuación, y las empresas lo saben: por eso tratan de reflejarlos en su imagen corporativa.

¿Cómo definir la imagen e identidad corporativa de tu negocio?

Cada caso es un mundo y tendrás que atender a las especificidades de tu negocio a la hora de definir tu marca. Sin embargo, hay ciertos pasos que inevitablemente tendrás que dar y que son comunes a cualquier estrategia de este tipo:

  1. Define los objetivos específicos de la marca
  2. Identifica qué estrategias de identidad usarás para aprovechar oportunidades y lograr los objetivos estratégicos
  3. Sienta las líneas estratégicas generales de comunicación de la empresa
  4. Deja claro qué acciones llevarás a cabo y busca la coherencia con las estrategias planteadas

¿Qué elementos componen tu imagen corporativa?

Además, es importante tener claro cuáles son los elementos que componen tu imagen corporativa.

  • Nombre: Es la carta de presentación de la empresa.
  • Logotipo: Es el signo gráfico que identifica a tu negocio.
  • Símbolos: Su uso permite al consumidor identificar quiénes somos de un vistazo a través de la asociación.
  • Culturemas: Se trata de eslóganes, refranes… que definen la manera de ser y de actuar de la empresa.
  • Colores corporativos: También evocan distintos tipos de sensaciones, por lo que sirven para ‘clasificar’ a tu negocio.
  • Datos objetivos: Aquello que el público debe saber de la empresa.

Si combinamos todos estos elementos, el resultado será –o debe ser- una imagen corporativa definida, nítida y coherente que sea la estructura que abrace a la empresa y le dé forma. Así ésta podrá darse a conocer entre sus clientes, pero también, de forma interna, entre su personal, comunicándoles los valores de la empresa para la que prestan servicio. Por eso, es importante que tu negocio se presente siempre bajo los mismos criterios estéticos y filosóficos. Evita también los cambios bruscos y trata de diferenciarte del resto remarcando lo mejor de tu marca. Si lo consigues, ¡tendrás gran parte del camino del éxito recorrido!

¿A qué esperas para mejorar la imagen de tu empresa?

{{cta(‘d436112b-c99b-4497-af49-9b9f9f3e2b15’)}}